
Bryan Ferry presenta su nuevo disco, Dylanesque, en el Auditorio Miguel Delibes de Valladolid el próximo 24 de julio
Bryan Ferry siempre ha sido un tipo elegante en lo estético. Y en lo musical, ¿recuerdas Avalon, una de sus canciones más populares, cumbre de su pop sofisticado y punto final a la andadura de su grupo Roxy Music?. Claro que su idea de elegancia ha cambiado con los tiempos. Tal vez elegante no sería el término utilizado por quien viera las 'pintas' de aquellos cinco músicos que debutaron en 1970 bajo el nombre de Roxy Music (RM); aunque ya entonces se diferenciaban de otras bandas del llamado 'glam-rock' por alejarse de la estética macarrilla (la de los encantadores, Sweet, Slade, Gary Glitter…) y mostrar unos ropajes, y maquillajes, de diseño. RM serían el modelo para posteriores formaciones como las de aquellos 'nuevos románticos' como Duran Duran, Spandau Ballete...; y se podría incluir a Miguel Bosé, pues algunos de sus gestos son muy Ferry.
Otra diferencia venía marcada por sus propios compañeros de grupo, músicos procedentes de la vanguardia, la experimentación y la electrónica: Brian Eno, Phil Manzanera, Andy McKay, dedicados a la tarea de hacer canciones pop, de entrar en las listas de éxitos, algo que consiguieron pronto con Virginia plain (1972). Un año después se iría, Eno, perdón, le echaron. “Bryan Ferry es un engreído con cierta tendencia intelectual. No tiene idea de nada; es un puro esnob”, diría quien está considerado, con razón, uno de los músicos más influyentes y genial de los últimos 30 años. Con el paso del tiempo limarían asperezas y colaboraría en algunos discos de Ferry (Frantic), pero no se uniría a la resurrección de RM en el 2001, 18 años después de su desaparición. Cada cosa en su sitio: RM fue siempre Bryan Ferry.
Bryan Ferry en concierto
Sala Sinfónica Auditorio Miguel Delibes.Martes 24 de julio de 2007 • 21.00 horas